viernes, 19 de junio de 2009
Esquius de car, esquius de car!
Todo esto de los mentados carritos lo escribo porque en la última semana me he pasado 3 días en un aeropuerto tratando de regresar a mi cantón (y no es Hong Kong o Shanghai eh) y namás no puedo porque no hay lugar.
Me he dado cuenta que mientras espero sentadito en un aeropuerto, me vuelvo más stalker que en Facebook y esto se debe al nivel de aburrimiento que uno alcanza. No cabe duda que la observación es un don y hay que explotarlo hasta para entretenerse. Hoy ya son las 11 de la mañana y llevo 4 horas aquí metido y he visto de todo: pasajeros que con tal de obtener dinero ceden sus lugares en vuelos sobrevendidos, otros que se sienten guías de turistas y le dicen a sus compinches todo lo que hay que ver en su destino y casi casi hasta quieren cobrar por sus servicios. Sin embargo, hubo dos personas que me sorprendieron: una ñora que iba con sus 4 hijas, las cuales tenían seis,cuatro,dos y un año y las chamacas ni se inmutaban, hasta se portan mejor que uno que otro adulto que conozco (cuídate Juan que por ahí te andan buscando). La otra una señora ( o mastodonte?) que pesaba fácil 140 kilos, tenía mucha curiosidad de saber si tuvo que pagar 2 asientos en su avión porque en la sala no cabía en uno! Y esto en Estados Unidos es normal verlo pero aun así siempre levantará ese morbo impertinente pero objetivo.
Ya de salida. No se puede dejar de mencionar que ya empezó la Copa Confederaciones, una copa a la que acostumbrábamos ir y que hasta hemos ganado, pero para esta edición un tal Landon Donovan, sí, ese mismo que se hace pipí en las canchas en México, nos dejó fuera. Debutó España ya, aplastando a Nueva Zelanda, esos pobres jugaban peor que el 2 C en la primaria. Fue turno de Brasil y sobre la hora le ganó a unos egipcios que dieron un partidazo. Italia cumplió y le ganó a USA en un partido ríspido y el local Sudáfrica e Irak de Bora empataron a donas. Mi favorito es Brasil. Todo mundo da campeón ya a España, pero esperemos, Brasil trae la suerte del campeón y sólo viene a revalidar su título.Y por lo pronto, seguiré sentado en una de estas sillas azules de wannabe piel mientras pasan los minutos para que salga el avión que me lleve a unas tierras más calientes que estas en donde me encuentro. Lo que significa que por el calor, salgo de Guatemala para entrar a Guatepeor
Sol, arena y mar
El único contacto que he tenido con Galveston es a través del avión: aproximadamente media hora antes de aterrizar, los aviones provenientes de México comienzan a enfilarse a la pista y muchas veces la entrada es por esta isla texana. Pero hasta ahí se limitaban mis conocimientos Galvestianos
Y llegó la hora de conocer Galveston.
Salimos de la casa a las 10 y media de la mañana y antes de tomar el freeway tuvimos que hacer una parada obligatoria ( no, no, esta vez no quería ir al baño). Paramos en la Gual Mar porque dado el pequeñísimo inconveniente de que mi maleta está desde el martes en México, sólo tenía un par de calcetines, de esos Hanes que tienen la marca en el talón y que llegan hasta arriba del tobillo. No procedía ponerme esos calcetines llevando pescadores, esa fue la razón por la que paramos en la tienda del Sr. Walton.
Haciéndole honor al libro que estoy leyendo (Shopaholic), me fue imposible comprar sólo los tines y acabé con unos Skittles en la mano ( bueno, en realidad 3 paquetes) por si me daba hambre en el camino, el cual sería de hora y media aproximadamente. Ya en la carretera, fui el Ipod manager y programé una playlist mientras Katia dormía con los ojos abiertos, deberían ver lo diabólica que se ve, una cosa de locos y la evidencia se puede observar al finalizar esta entrada.
En el camino pasamos por el centro de Houston, vimos de lejos la Galleria y media hora después ya podíamos observar la NASA, lo cual significaba que estábamos a menos de media hora de nuestro destino. Durante el trayecto, en la camioneta apareció Burro, sí, sí, el mismísimo brother de Shrek. La tía Gela no dejaba de preguntar: ya merito llegamos? Ya merito? Ya le estaba dando el mimisqui en el coche, pero lo bueno es que pronto vimos el puente que nos decía que estábamos entrando a la tierra prometida.
Galveston es un lugar raro. Podría describirse como un mini New Orleans por las plantations y el estilo de las casas, las cuales son de 3 o 4 pisos y hasta abajo sólo están sostenidas por pilotes en las esquinas, de esa manera, evitan las inundaciones. Mi primera impresión fue de sorpresa. Esperaba ver un lugar alegre y lleno de vida y fue todo lo contrario: parecía un lugar abandonado, rodeado del mar. Y es que no podemos olvidar que en septiembre pasado el huracán Ike deshizo la ciudad y dejó sin casa a miles de personas. Ese es el primer panorama de Galveston. Por aquí y por allá veía edificios abandonados, lanchas varadas en los parques y hasta un Mcdonald’s destruido y que sólo se podía reconocer por la M que apenas se sostenía, era el esqueleto del letrero de Mcdonald’s.
Poco a poco mi percepción de la isla fue cambiando , aunque aun se respira ese ambiente de desolación y tristeza típico posterior a un desastre natural. Galveston sigue sin recuperarse.
Y llegamos a la playa. Coloqué mis (líndisimas y redondas) nalgas en la arena después de caminar juntando conchas con mi prima Paulina. Cuál fue mi sorpresa al no encontrar ni una piedra que valiera la pena. Mejor nos resignamos y nos tiramos a leer y comer (ya saben que esto último casi no se me da). A media tarde unas gordas se instalaron arbitrariamente enfrente de nosotros y hasta me acercaron la vida en el mar por un segundo: una gorda se arranó y nos tapó toda la vista. Muy intrépida la güereja, osea manejamos hasta Galveston pa que la mamá de Shamú no nos dejara ver el mar?
Total que para no pelear mejor nos pusimos a hacer otras cosas y aproximadamente a las 5 nos enfilamos al coche para regresar a Woodlands, no sin antes otra parada obligatoria, ahora si fue pa que fuera yo al baño. Oigan me estaba haciendo y siempre está el clásico Walgreen’s donde te puedes parar a tirar el miedo.
Habiendo resuelto este gran meollo fisiológico, tomamos carretera al son de la hora de Luis Miguel y poco nos faltó pa cantar esa canción de Plaza Sésamo que dice “Todos vamos en el auto a pasear, el auto perfecto está. Oigan su motor que hace run run run cuando vamos de aquí para allá!” Estuvo suave el trip de vuelta a la casa.
Llegamos directo a comer. Nos empacamos un pollo con mole que estaba deli, junto cuna sopa de fideos y una botella de vino. Fue una de esas cenas tan agradables que se supone va a durar media hora y acaba alargándose toda la noche. Mientras comíamos,platicábamos de los lugares que nos gustaría visitar y salieron ciudades como Dublin, Punta Peniche, Dubai y hasta Noruega pa saber de dónde venimos los Del Río ( sí aunque no lo crean, tendré cara de macehual, pero provenimos de los fiordos noruegos) Eh? Cómo les quedó el ojo?
Acabamos viendo álbumes de fotos de cuando éramos unos rapazuelitos y después viendo un video de cuando Chris y Tania fueron a Korea. Salía en la tele puro taka taka desabrido más amarillo que un lápiz Berol del número 2 HB.
Ahorita ya es la 1 de la mañana, son los primeros minutos del domingo y ya espero ansioso a que amanezca porque haremos carne asada, por segunda vez en la semana, que bonita costumbre eh.
Ahhhh ya hasta se me olvidaba que algún día tengo que regresar a México!
viernes, 12 de junio de 2009
No nos fuimos...
Pero la nota del día no fue quedarme acá más tiempo, no. A mi no me gusta estar pregonando las cosas buenas que este su (humilde jaja) servidor hace, pero lo de hoy lo contaré para que ustedes, amables y ávidos lectores hagan conciencia y sepan que muchas veces si damos el extra para ayudar al que lo necesita, la satisfacción personal es enorme.
Ya, ya ! Mucho ruido y pocas nueces! La cosa es que mientras esperaba yo el primer vuelo en el que intentaríamos volver a México, escuché a un señor desesperado tratando de explicar en español y con señas que a él y a su esposa los había dejado el avión. En ese momento no le di mucha importancia porque la verdad no era el único en esa situación, pero después todo cambió.
Cuando el vuelo a México de las 7pm se fue (sin mi), Cachuchas y este, su humilde servidor (más risas) caminaron a la otra terminal para intentar en el siguiente vuelo. Pero ahí cuando me acordé de los viejitos y mientras Caps hablaba por teléfono para avisar que namás no nos íbamos, me acerqué a los ñores para ver si podía ayudar. Así estaba la cosa: ellos habían salido de Philadelphia con US Airways y harían conexión en Houston para poder llegar a Oaxaca. El problema es que las lluvias provocaron que perdieran el segundo vuelo y eran las 7 de la noche y el siguiente es hasta mañana (sábado) a las 9 de la mañana. El señor se acercó al mostrador y nadie le entendía y ellos si eran humildes. Me ofrecí para intermediar por ellos para que les dieran hotel gratis y al final lo conseguí pero ellos no quisieron moverse de ahí por miedo a no poder regresar al aeropuerto, aún cuando habría shuttle gratis. Entendía la preocupación del señor pero al ver a su esposa con un tumor enorme que salía de su ropa no podía creer que aun se moviera.
La cosa paró ahí por el momento y los viejitos se resignaron a dormir en la sala del aeropuerto.Mientras tanto, Cachuchas y yo nos fuimos para intentar por última vez en el día treparnos a uno de esos pájaros de acero que surca los cielos del mundo (hasta me inspiré jjaajaja).
Luis Del Río se subió al avión pero yo me tuve que quedar porque sólo hubo un asiento disponible. Avisé a México que ya les mandaba un empaque de 84 kilos y que yo no llegaría hoy. Después fue hora de hablar a estos lares pa que fueran por mi al aeropuerto.
Mientras esperaba, regresé con los señores porque se me hacía injusto ayudarlos a medias. Volví a tomar el tram y recorrí todo el aeropuerto y cuando regresé a la Terminal B, seguían en el mismo lugar en que los había dejado una hora antes. Me volví a acercar y les dije que yo los podía acompañar hasta el hotel en el shuttle del Holiday Inn, la respuesta fu e no. Ellos seguían convencidos de que dormirían ahí para que no hubiese otra vez problemas .
Me di cuenta que lo que les aterraba era salir del aeropuerto y no saber regresar por la mañana, entonces hablamos la manager y yo y concluimos qué Continental les daría comida gratis y la noche de hotel en el Marriot que está ahí mismo, sin tener que salir, así, podrían sentirse seguros.
Les traduje a ellos lo que habríamos de hacer y por fin se convencieron de que la señora necesitaba una cama para descansar. Me aseguré de que los acompañaran hasta su cuarto de hotel y que mañana temprano los acompañen desde el cuarto hasta el avión, sin la ayuda de la manager esto habría sido imposible.
Al final, los señores pudieron dormir como lo merecían y yo hice lo que debía, ni más ni menos. La señora no cabía en agradecimientos hacia mi pero no eran necesarios. Lo hice porque era mi deber, el remordimiento hubiera sido enorme al saber que mientras yo dormía plácidamente en el aire acondicionado en Woodlands, ellos estarían tratando de dormir entre el ruido de las aspiradoras en la madrugada y con la enfermedad de la señora.
El punto es que si está en nuestras manos ayudar, hay que hacerlo. Muchas veces yo he estado en aprietos en otras partes del mundo y ayuda de alguien me hubiera hecho menos difíciles esos momentos.
Esas personas no merecían sufrir más de lo que ya lo estaban haciendo y ayudar era lo menos que podía hacer. Sólo escribí esto para que nos demos cuenta que aun siendo nuestra obligación, el poder ayudar a los necesitados sin esperar nada a cambio… no tiene precio . ( no vayan a pensar que trabajo en Miastescard eh!
Te vas porque yo quiero que te vayas... o no te vas?
Como dice la canción de OV7: no me voy….. Y es que llevo varios días tratando de regresar a México y simplemente no puedo porque los vuelos están llenos. El otro día estuvimos el world famous Caps y yo en el aeropuerto todo el bendito día y si se fueron… pero las maletas! Para no hacer el cuento largo, llevamos cuarenta y ocho horas sin nuestras maletas y el Cachuchas ya huele medio feíto, bueno, eso no es cierto. La realidad es que ya fue a la Gual Mar a comprar un desodorante porque el Dove que nos dieron en el kit de emergencia de Continental dice que huele a nenorra.
Estos 10 días que ya llevo en tierras gringas han sido muy divertidos, ha pasado de todo. Perdió el Tri de mi heart, algunos se han puesto “flatos” ( es que al tío Luis no le gusta la palabra pedo) y hasta fuimos dueños de un perro por 3 días, ese condenado Shiloh que olía más feo que mi prima Paulina después de jugar basketball.
Acá ya nos sentimos como en casa, hasta voy a YMCA y ojo, que no dije que hacer ejercicio eh, porque el otro día me fui caminando cuando había 36 grados e hice 45 minutos y cuando llegué ahí lo único que hice fue sentarme a leer y esperar a que me recogieran, pero conste que fui a la Y. Mientras tanto, hoy decidí que en lugar de caminar a la derecha, caminaría a la izquierda y llegué a la Gual Mar. Me moría de antojo de pan tomac, pero no había en el refri tomate y le juré a San Cuauhtémoc Blanco que no compraría nada más, pero quién aguanta la tentación en una de esas tiendas? El caso es que salí con dos paquetes de donas ( juro por mi Pon Pón que no eran para mi), unas pilas (tampoco eran para mi), los mentados tomates, una vitamin water y un paquete de beef jerky (ese si fue para mi)! Al final me di cuenta que la caminada no había servido pa nada por todas las calorías que me empaqué y para colmo aun tengo un pedazo de carne atorado en los dientes!
Hoy fuimos a ver Una Noche en el Museo 2 y esa película sólo me dejó una conclusión para eventos futuros: el mejor lugar para aventarse un sueñito es en el cine. Las aventuras de Ben Stiller me acurrucaron de una forma increíble y si ronqué o “babié” a alguien pues ya se amolaron. Sin embargo, el evento del día lo protagonizó mi prima Katia al caerse en la sala del cine con todas las palomitas! La tía Gela estaba echando tiros por no poder disfrutar de sus rosetas de maíz y Cachuchas y su tropa “Gufi” no paraban de reír.
Por cierto, Pon Pón ya apareció, no estaba perdido pero según mis informantes estaba en México durmiendo cómodamente en los aposentos de mi progenitor, pero na nai ! Mi pobre hijo estuvo una semana entera en una maleta apestosa entre los calcetines marranos del Cachuchas, no se vale, si no es kermesse. Al final , el menor de la dinastía Del Río Quiróz tuvo que confesar su pecado y mi primogénito ya descansa en la cama que me fue asignada y que arbitrariamente le quité a Katia.
Por lo pronto, me voy a ver Sportscenter , ese si no me lo pierdo, aun cuando la mitad del programa es del mariquetas de Cristiano Ronaldo, como diría la Tata: un subido de última hora. Así son los new rich.
Adios amiguis !
martes, 2 de junio de 2009
Con los nervios de punta!
Fueron seis días completos los que estuve en aquella ciudad del sureste francés, la cual sería algo así como la versión francesa de Ixtapan de la Sal por sus aguas termales, eso sí, parece el pueblo de la Senectud y conozco a más de uno que ahí se sentiría como pez en el agua. El encanto de esta zona franchute radica en sus paisajes verdes y la mezcla de los Pirineos con ese olor del mar de Biarritz y una que otra topless (que no pase de treinta años eh).
El domingo fue momento de regresar y literal casi se me va el tren: no dormimos y apenas alcancé a meter las últimas cosas a mi maleta. Justo alcancé a ver el TGV cuando cruzaba el puente y ya me estaban temblando las patitas al mejor estilo de Hugo Sánchez fallando el penal decisivo contra Alemania en el mundial del 86. Por suerte, me alcancé a trepar y coloqué mis lindas asentaderas en el asiento que está entre los baños. Yo ya me sentía el ganador de los 100 metros planos pero no no, no tan rápido: cuando pasaron pidiendo los boletos para verificar que no te subas sin pagar, me di cuenta que había tirado el mío mientras corría!!! Llegó la polizei y ya esperaba yo mi deportación, pero me les puse bravo y les dije que podían hablar a la oficina donde lo compré y verificar que ahí estaba el voucher de la tarjeta. Me salvé cual vil equipo que se juega el descenso en la última jornada, algo así como los Tecos.
Y llegamos a París. Después de hacer el check-in, salí a caminar sin cesar y con el paso de las horas sentía que mi ampolla viajera saldría a flote por enésima vez y no me equivoqué. Hace rato que me quité los tennis pude ver las consecuencias de recorrer París a patín. Entrada la noche llegó Katia, una prima que se cree muy guapa y usa palabras como “boni”, “guapi” y “deli”, tan fresa que con sólo ella se podrían hacer como tres litros de licuado.
Y ahora sí, la hora de la verdad. Cuando llegamos al aeropuerto nos dimos cuenta que uno de nuestros boletos estaba mal hecho y acabamos perdiendo el vuelo. Mientras tanto, ahí mismo, en ese lugar en el que estábamos, el vuelo de Air France procedente de Río de Janeiro no llegaba y en la pantalla aún decía on time, pero su delay se prolongaría por siempre.
El vuelo a Newark fue tranquilo, muy tranquilo de hecho y lo pasé en pleno chisme con uno de los productores de Terminator, quien había ido a París a la premiere de su película. Mientras tanto, la pobre Katia dormía hecha bolita en el asiento 9B y babeaba a su vecina (eso cuando sus ronquidos no despertaban al señor del 20C).
Turno del shock. Mientras esperábamos el vuelo a Houston, estaba yo muy tranquilo viendo la tele y digiriendo mi hamburguesa de bbq y chipotle de Mcdonald’s, cuando de repente, CNN anunciaba que el avión que había visto horas antes on time en París, simplemente no iba a llegar nunca. La aeronave desapareció en las aguas del Atlántico. Al mismo tiempo, la ñora de Continental anunciaba el retraso de nuestro vuelo porque la turbina del avión tenía fallas!!! Yo sentía que me volvía loco y no quería treparme a ese animal por nada del mundo y menos con la noticia que recién llegaba.
Katia me tuvo que subir casi arrastrando y lo primero que hice fue tomarme un Unisom por aquello de las malditas dudas. Yo sólo esperaba el momento en que la turbina se prendiera y dijera yo : adiós mundo cruel!
Pero no pasó y aquí sigo vivito y coleando, así que ni se emocionen.
martes, 26 de mayo de 2009
Día 2 y 3 (méndigo cambio de horario)
Lo primero que hice en el aeropuerto fue meterme a bañar. Sí, a bañar. Como venía sentado en primera clase tenía derecho a usar el lounge de Air France y pues aproveché para desayunar por segunda vez en el día y para bañarme y llegar más fresco que una lechuga. Ya instalado en el club pues dije: de aquí soy! Y me atasqué de jamón serrano y jugo de naranja y pensé que en el camino al otro aeropuerto seguro me daba sed, entonces ´me llevé una Perrier y una PeCsi. Por cierto, las regaderas estaban super nice, hasta se me hace que me voy a venir a bañar diario a París. Era un baño enoooorme y había espacio hasta para echarse unas dominadas con una pelota.
Salí de bañarme a las 8.30 y caminé a la estación de TGV para tomar el RER pero las filas estaban enormes pa comprar boletos, entonces mejor me fui en camión al aeroport de Orly (una de las 10 palabras en francés que me sé).
Me salió el tiro por la culata, había mucho tráfico en el periphérique (otra que me sé en frances, ya namás quedan 8 en mi repertorio) y al final fue una hora y media de camino. Total que acabé llegando a Orly a las 10 y media y mi vuelo era a la , así que tiempo suficiente para hacerme wuey.
Orly es un aeropuerto ya muy viejo de donde salen los vuelos nacionales de Air France y los de las low cost, entonces más que aeropuerto parece deshuesadero de aviones por lo jodidos que están la mayoría. Al fin llegó el momento de abordar y chinelas... el co-piloto era mujer! No me gusta eso. Puse las asentaderas en el 19C a las 12.47pm y 8 minutos más tarde ya estábamos en el aire, así de rápido. El vuelo fue tranquilo pero igual con esos aviones tan viejos uno no sabe qué esperar. Como iba en el pasillo no veía nada por las ventanas y me intentaba asomar antes de aterrizar y no se veía nada porque en la tierra, el cielo se estaba cayendo a pedazos, una lluvia escandalosa y para colmo,cuando llegamos no nos podíamos bajar del avión porque no había nadie para recibir el vuelo. Para rematar, las maletas tardaron media horaaaa!Así es Biarritz, hasta parece México.
Cédric, el esposo de mi amiga Alyn, tenía un business que hacer ( no,no vende droga ni nada por el estilo, era otro business) y comimos por ahi para esperarlo. Después manejamos a Dax y llegamos como a las 6 y fuimos directo a un bar a tomarnos unas chelas. Al bar le siguió el super ( ahi ya no tomamos chelas) y acabamos en la casa.
Mientras Alyn y yo hacíamos el update de todos los chismes Cédric hizo pato de comer con manzanas y estaba deli eh. Para ese momento eran como las 12 y yo moría de sueño, pero en lugar de ir a dormirnos,mejor abrimos el tequila y seguimos la party. La botella casi se acabó y a las 6 las di, a esa hora nos fuimos a dormir.
Hoy martes me levanté hasta las 4 y "desayuné" un sandwich y luego fuimos al mall de la ciudad, bueno así le dicen ellos porque para mi era el súper y 3 tienditas más (eso dijo Alyn) y compramos lo que necesitamos para hacer cena mexicana hoy. Después caminamos por el centro de Dax y fuimos a L'athrium, el teatro donde trabaja Cédric Digory y nos dio un tour. Me acordé de cuando actuaba en secundaria, estuvo bien.
Seguimos caminando y nos metimos a un bar. Bueno, en teoría meter porque en realidad nos sentamos afuera, en la terraza. AHi había unas españoles y platicamos un rato con ellas y jugamos dardos ( sobra decir que gané?) jajaja.
Volvimos a la casa para cenar y ahora estoy a ´punto de ir a dormir mientras como la última ración de cajeta del día.
Adiós niños, mañana nos leemos!
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lunes, 25 de mayo de 2009
Día 1
Ya en el aeropuerto me encaminé al counter de Continental pero la bitch que estaba donde empieza la fila no terminaba de entender que tengo derecho a 32 kilos de equipaje y mi maleta pesaba 28 kilos, había que sacar 5 y cambiarlos al backpack pero era misión imposible. Tuve que poner en una bolsa mi toalla, unos tennis y algunas camisetas para que se quedaran, pero en ese momento se acercó daddy y puso a la ruca en su lugar y yo pude subir mis 28 kilos y enfrente de la vieja se lo restregamos. Pues qué se siente?
Me duelen los pies.
Habiendo documentado la maleta fui a que me dieran mi boleto Paris- Biarritz y a cambiar el dinero a dólares y euros y otro pun ahí: la gordis de la caja no tenía más que billetes de 200 euros, 4 mil pesos en un billete? Como que no cuaja. Después de que le insistí me dijo que abajo me los cambiarían por 2 de cien y pues ya algo es algo.
Pasé seguridad y luego fui al Duty Free a comprar los cigarros y el tequila que Cédric encargó, hay que darle gusto a todos jajaja. Después hablé con Sofía para que le dijera a Christian que ya afloje la lana de los boletos del Mundial y no se haga pato, que pato ni que pato, al wuey se le olvida todooo. Ya en la sala vi a una niña que iba en la ruta H de Transportec y me dieron mi boleto y adiós Nicanor, vámonos a Houston.
La última media hora se me ha hecho eterna, peor que las clases de Middle East y eso que ahí me tenía que soplar a Fergie quejándose.
Fue un vuelo smooth, bonito. Antes de despegar me estaba quedando dormido y hasta sentía que se me iba a caer la baba pero como por arte de magia, en cuanto el avión se enfiló me volví a despertar y ya no pude dormir. Estuve leyendo un rato y cuando sirvieron la comida empecé a platicar con el chango marango de a lado, buena bestia el wuey pero payasón. Es un tipo que vive en Manhattan y tiene 3 restaurantes ahí y otros en Miami, San Francisco y Chicago. Estuvimos hablando de lo típico: cómo NYC ha dejado de ser la ciudad más peligrosa, la corrupción en México, narcotráfico, escuelas y de las calles de San Francisco y Nueva York ( qué raro que Word no me cambió la palabra a Nueva Cork).
Cuando aterrizamos fui el primero en bajar porque venía en el asiento 1B y en migración me tocó atrás de los que llegaban de Londres. Mil playeras del Chelsea y hasta del Queen’s Park Rangers y me acordé que para ese momento ya se sabía si el world famous Newcastle se había ido a la segunda división pero que impotencia no poder saberlo y no iba a prender el blackberry, ni modo, aun no lo sé y quiero saber ya.
Está la canción de Dispárame, dispara de Laura Pausini en el ipod.
En Houston me senté a esperar que asignaran los lugares y wuhu, primera clase. Ya en el avión me tocó el asiento 2L y voy junto a un piloto de Fedex que empezó su día volando de Anchorage a Seattle y de ahí a Houston y ahora va a Paris para regresar el martes a Memphis (ya trabajando) y de ahí a Anchorage para seguir a Honolulu y poder dormir en su cama en Anchorage el viernes. Antes de despegar estuvimos hablando de que los aeropuertos ya están inundados de aviones chiquitos que tienen rutas hasta de 4 horas, cuando lo ideal son 2, según él.
Faltan cinco minutos para que se acabe la novela, ya le habrá dicho la Hiena a Aurora que es su hija?
De comer pedí carne y como siempre, antes de que llegara ya me había llenado de almendras, ensalada y una mini brocheta que iba acompañada de salsa de chile ancho. Qué risa con estos gringos porque su wannabe salsa era cremosa. Asqui total. De tomar pedí vino y decidí que no iba a tomar pastilla para dormir, mejor let’s get ready to rumble y que traigan los drinks. Lo mejor de todo es que el servicio ha sido excelente esta vez porque me está atendiendo el international manager y cómo cambia la cosa eh. Hasta doble tanda de quesos me tocó.
No hay novela hoy, es domingo !
Al terminar de comer, decidí que era tiempo de dormir. La última vez que vi el reloj antes de dormirme faltaban 7 horas y a partir de ese momento me desperté cada media hora hasta que faltaron 4 horas. Ya no pude dormir más y ahorita ya tengo una hora y media despierto y todos duermen y yo quiero ir a hacer pipí pero no hay forma de brincar al piloto fedexiano, así que mejor aprieto porque parece que va pa largo. Ya se me estaba olvidando poner que mientras comíamos me tocó la peor turbulencia de mi vida y lo increíble es que sólo fueron como 10 segundos. Pensé que ahora si ya nos había cargado el payaso, pero ya después fedexiano me explicó que seguramente había un avión que venía directo hacia nosotros en la misma ruta y el piloto tuvo que bajar muy rápido para no chocar, entonces ? Qué locochón, la peor turbulencia de mi vida y al mismo tiempo se acercaba un avión de frente! Pero también hay que decir que fueron sólo diez segundos, no más.
Ahora está Alma de Hierro en el ipod y ya lo sé, tampoco hay Hierro hoy.
Todo el vuelo he pensado qué voy a hacer ahorita que lleguemos a París porque tengo 5 horas libres para mi siguiente vuelo. Por lo pronto, ya me reservaron lugar en el club de Air France para bañarme en cuanto toquemos tierra, qué suave es venir en primera clase eh. El dilema está en que el domingo que entra voy a estar todo el día en París y justo está Roland Garros y estoy pensando en ir a comprar un boleto para los juegos de ese día pero el pex es que Phillipe Chartrier (la cancha) está muy lejos de una estación del metro, hay que caminar 15 minutos y con mi súper maleta pues como que no aplica, además no sé si me dé tiempo porque tengo que cambiarme del aeropuerto de Charles de Gaulle al de Orly ( qué tiempos aquellos en que Continental llegaba a aquel vetusto inmueble del sur parisino jajaja) Y digo qué tiempos porque fue justo a ese aeropuerto en el que aterricé por primera vez en Europa y según yo fue antes de las olimpiadas de Barcelona 92 y para colmo perdieron nuestras maletas y acabaron en Londres. Creo que después las mandaron nadando el Canal de la Mancha jajaja.
Si todo sale conforme lo planeado, estaré llegando a Biarritz a las 2 de la tarde del lunes ya. Por lo pronto yo me sigo haciendo pipí y ni la mínima esperanza de ir al baño en la próxima media hora, lo bueno es que ya pronto traerán el desayuno y prenderán las luces y a Mr. Fedex no le quedará de otra más que moverse.
Y así de rápido, señoras y señores, el día uno se ha acabado. Bonyú París jajaja
Chinelas! Turbulencia no !
