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La noche de Wembley terminò en paz y, después de un dìa entero de algarabìa y gozo, habìa que regresar a Central London para descansar un poco y prepararnos para el último día londinense y organizar la separación de la expedición por unas horas: Christian volò ayer (martes) a Basel y Sandra y yo lo hacemos justamente en este momento que ya es miércoles por la mañana.
Ayer (martes) fue un dìa tranquilo aunque hemos caminado. Recién saliditos del hostal, nos trepamos al Tube hacia Picadilly (aunque hubiera preferido que fuera “picadillo” porque me estaba muriendo de hambre). L primero que hicimos ahí, fue meter nuestras pompitas y el resto de nuestros cuerpos a Mcdonald`s por enésima vez en el viaje.
Concluidas las viandas, decidí que ya era el momento y que no podía postergar una ida a uno de mis lugares favoritos en el mundo: la librería Waterstones. Adoro este lugar y generalmente cuando estoy en Londres gasto todo mi dinero ahí, pero recièn adquirido mi Kindle, la Secretaría de Hacienda, osea mi mamá, me dijo que si regresaba con libros nuevos a la casa, me ponía de patitas en la calle. No les parece increíble que una mamá le prohíba a su primogénito comprar libros? Pues mi mamá ya está cansada que todo lo gaste “en esas cosas” (como ella dice). Me tuve que aguantar la tentación y no compré nada! Sòlo vi cómo mi amiga Sandra se paseaba de un lado a otro y yo mientras como león enjaulado o preso del Reclusorio Oriente en su ùltimo día de condena.
LLevamos 28 minutos de vuelo y sòlo nos falta una hora más, pero esta porquería ya se está y aunque son las 9 de la mañana, que me traigan la primera chela para controlar los nervios!
Después de este breviario cultural, sigamos. De la librería caminamos a Harrods y ahí Sandra se echò la mejor puntada del viaje.- En esta tienda no hay ni un pinche letrero de “sale”, estoy harta de su actitud. Reí durante siglos y tiene toda la razón. Mientras la gente se muere de hambre en la mayoría del mundo, Mohammed Al-Fayed tiene esta tiendita que namás no me cae bien. No puedo comprar nada!
Después de Harrods, regresamos al metro y nos bajamos en London Bridge. Como verán, Sandra es la protagonista de este post y es que dice tantas tonterías y pregunta cada cosa, que es imposible no mencionarlas. Estábamos en Tower Bridge e insistía en que ese era London Bridge, osea no entiende que porque hay una canción que dice London Bridge is falling down, ello no significa que sea el lugar donde están las joyas de la corona.
Posteriormente, caminamos por London City , el distrito donde se concentra el 20 por ciento del comercio mundial! Según Forbes, esta es la ciudad donde hay mayor intercambio comercial en el mundo, aun más que Nueva York y Shanghai. Visitamos el Bank of England y la bolsa de valores, que guarda cierto parecido con los edificios del imperio romano. Esto no es coincidencia, si consideramos que Londres era una ciudad amurallada con gran influencia romana.
A las 7 de la tarde regresamos al hostal y nos metimos temprano porque mi amiga se sentía mal ( le dio el mal del marrano un ratito) y quería dormirse ya porque hoy nos levantamos a las 3.45 de la madrugada para subirnos al avión. Yo estuve un rato en el Internet y twitteando con algunos de ustedes y terminando de hacer las últimas reservaciones europeas y poder irme tranquilo a Basel y Freiburg.
Ahora ya es momento de aterrizar. Se acabó la turbulencia ( y también mi chela) y restan 20 minutos de vuelo. Les escribo ya desde la tierra, cuando esté más tranquilo que estas cosas llamadas aviones me ponen los nervios de punta.
En unas horas juega mi TRI, creo que hoy si ganamos !!




