lunes, 19 de octubre de 2009
De México, Masters y algo más…
Hoy vuelvo a escribir porque hace rato estaba leyendo que la Selección se va a concentrar en Alemania antes de ir a jugar el mundial a Sudáfrica y eso me trajo mil recuerdos a la mente y sobretodo momentos de mucha nostalgia. Es por esta razón que estoy de vuelta al blog.
Esta ha sido una semana increíble, el último mes ha sido muy bueno por todo lo que ha pasado acá y también en México. Hace 3 semanas llegó mi mamá y estuvimos muy a gusto unos días aquí en Shanghai y luego nos movimos a Beijing, donde nos pasó de todo: desde una señora escupiéndome en la cara hasta unas ampollas que no dejaban a mi mamá caminar por aquellos lares. Le he dicho mil veces que no se compre esos zapatos baratos Payless Shoes pero no me hace caso . Jajaja. No es cierto, la realidad es que llevaba sus “cacles” de El Corte Inglés, súper burgueses y aun con ellos estuvo sufriendo. Después de nuestras peripecias, ella se regresó a México y yo en el tren nocturno a Shanghai. Llegué un sábado en la mañana y directo a clases de reposición, ahora si que como en el Turista: no pasé ni por México (osea mi casa)! Como el juego de la Selección era el domingo a las 6 de la mañana pues ya mejor ni dormimos y nos pusimos una de esas borracheras macabronas que ni sentimos y valió la pena porque al final vimos el partido del TRI de mi corazón y disfrutamos la ida al Mundial, casi que hasta me voy a celebrar a uno de esos templos budistas que tienen por aquí.
La semana pasada fue el Masters de tennis y vinieron los mejores del mundo excepto Federer y obviamente yo no podía faltar. El martes fuimos como 15 del Tec y nos la pasamos muy a gusto en el partido de un francés con el que Ana Lucette quería ligar, obvio fue imposible. Al día siguiente yo decidí irme sólo porque se nos pegaba uno que otro villamelón que namás no sabe de tennis y que flojera tener que estar explicando. El caso es que me senté sólo y cuando se acabó un juego, Gael Monfills, uno de los mejores del mundo, aventó una pelota firmada y se elevó increíblemente y que me aviento por ella y que los chinos se sorprenden por mi atrapada y que me empiezan a aplaudir! Hasta penita me dio! Y si pensaron que eso era todo , pues se equivocaron. El viernes volvimos a ir y ahora si fui con los que saben y a medio partido estábamos en pleno desmadre y le regalaban un barril de cerveza a los que hicieran más escándalo y que salimos en las pantallas del estadio y que nos lo ganamos ¡ Hasta chela gratis tuvimos, 5 litros namás para nosotros.
Esa ha sido lo más importante en los últimos días. Ahorita ya es la 1 de la mañana y apenas se fue la Ayi, que es la señora que limpia la casa, aún no puedo creer todo lo que trabajan. La ñora viene como de 8 de la noche y se va a las 12 y no dudo ni un chirris que empiece a trabajar a las 6 de la mañana. Así es la vida aquí en China, así sí se puede entender cómo es que crecen 10 por ciento al año.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Entre chinos te veras y grasa comerás
Vivir en China es menos complicado de lo que parece. Bueno, depende dónde viva uno y a mi me ha tocado venir a Shanghai. Ahora ya estoy más que instalado en un departamento y abajo hay Kentucky, Pizza Hut, farmacia, súper y lo mejor de todo: Starbucks. Y es que poder llevar una vida medio occidental en estos lares se vuelve indispensable para vivir de buenas. Pero (siempre hay un “pero” porque sino todo sería muy aburrido) las cosas a las que estamos acostumbrados en Occidente son extremadamente caras o como se dice aquí ta gui le (creo jajaja).
Sí está muy fashion tener el súper abajo pero igual esu na desventaja porque paso más tiempo ahí que en la escuela y además comprando cosas que no son indispensables y que sólo le meten más a la piñata.
No cabe duda que acá en China uno se vuelve más consumista. Cuando voy al ya famoso E-Mart, en lugar de ir a lo que truje Chencha, me voy pasillo por pasillo y si sólo iba por algo de tomar, acabo llevando papas, chicles y cualquier otro artilugio que se me cruce en el camino.
Los precios definitivamente son muy variados. La gente de aquí suele comer mucho arroz frito y noodles. El problema de esto es que a todo le ponen aceite y contrario a lo que se puede suponer, consumen calorías como locos. Además, esos noodles son como nuestras Maruchan, pura harina. Un bote de noodles para una persona cuesta aproximadamente 4 yuanes, que equivalen a 8 pesos. EL tipo de cmabio es dos yuanes por cada peso. Los refrescos son de las marcas que conocemos, aunque un poco más chicos los de lata, son de 330ml en lugar de 355 ml. Una coca cuesta 2 yuanes ( 4 pesos) y los gatorades 3.50 yuanes, eso sí es más barato. Pero vayámonos a lo caro ahora. Los súpers principales son el E-Mart, Wal-Mart,Carrefour y City Shop, que equivale al City Market en México. Yo para no perder la costumbre suelo ir a la “Gual Mar” y está cerca de la escuela. Ahí hay marcas occidentales pero por ejemplo, la caja de cereal que pone Wal Mart en México a 10 pesos, ese mismo tamaño, acá cuesta 30 pesos y sólo alcanza para desayunar 3 días. Un litro de leche cuesta 10 yuanes y sólo hay Nestlé de marcas conocidas. En el City Shop hay más cosas como las nuestras, ahí venden hasta salsas de La Costeña pero la que cuesta en México 10 pesos acá cuesta 40, los precios se disparan. Ahí también hay cerveza Corona, pero obviamente no he comprado y prefiero las de acá que cuestan 5 veces menos. Otra cosa es que la carne la empaquetan de forma individual y eso la hace muy cara. De por si casi no consumen res. Un bistec la de sirloin cuesta 40 pesos y si quieres 4 pues tienes que llevar 4 charolas. Se puede pedir que te la corten pero aun no he aprendido a decir eso, con que no compre hígado por error, todo está bien.
Poco a poco iré contándoles cuánto cuesta lo demás y cómo es la calidad de vida. Por lo pronto, ya fui 2 veces a los masajes, ojo, no son de final feliz eh pa que ni anden ahí especulando !
Ahorita ya son las 10 de la noche del miércoles 9, acaba de pasar mi cumpleaños y ahora espero ansioso a las 10 de la mañana para que se venga una vez más el TRI de mi corazón . Cada día estamos más cerca del Mundial y mañana daremos un paso definitivo.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Los preparativos para largar
El simple hecho de tener que volar primero 5 horas a Nueva York, tener que dormir ahi y luego 14 horas más hasta aquellos lares es para estresarse. Pero la realidad es que eso pasa a segundo plano con todos los trámites habidos y por haber.
Lo primero que hubo que hacer fue inscribirse en la escuela y pagar de manera religiosa determinada cantidad en 5 pagos. Ya que hiciste los mentados pagos, te llega tu carta de aceptación y con ella, puedes tramitar tu visa. Ir a la embajada china es toda una travesía porque está hasta el otro lado de la ciudad, una cosa de locos, pero lo bueno es que ya está, el méndigo papel que me deja entrar a aquel país ya está impreso en mi pasaporte.
Después el siguiente paso es organizar despedidas y demás, aunque tengo que reconocer que yo no me he encargado de eso. Mientras yo me postro a ver Sortilegio o Hasta que el dinero nos separe, mi madre se dedica a localizar a la gente para que acudan a estos, mis nobles aposentos.
El siguiente paso, es el más difícil: hacer las maletas. Dispongo de 84 kilos de equipaje y uno diría que es un titipuchal pero ni tanto porque ese peso tiene que estar distribuido en 3 maletas, las cuales pesan alrededor de 20 kilos. A eso súmenle que hay que llevar ropa para el calor y la harta frío y si sacamos las cuentas, 3 sweaters pesan casi 2 kilos, pues de que se tratá? Y la comida es otro show porque obviamente quiero llevarme algunas viandas mexicanas, no me imagino sin chile (literalmente) durante medio año, sería un suplicio para mi. Entonces ya no tengo espacio!
Y esas son las complicaciones de este lado del mundo porque ahora faltan las de allá, empezando por buscar mi 5ta casa en los últimos dos años. Qué es eso?????
jueves, 13 de agosto de 2009
EL día que a Sabah se le quitó el miedo
Los minutos que siguieron al empate de nuestra selección fueron de pocas emociones y en la tribuna, por raro que parezca, fueron minutos que parecieron horas, aun cuando el tiempo apremiaba a los nuestros. Con el empate, las dudas comenzaron a disiparse y parecía cuestión de tiempo para que México pudiese dar la estocada final. Sin embargo, los segundos fueron transcurriendo y el tan ansiado segundo gol no llegaba. La segunda parte del partido, mostró a un equipo ávido por encontrar la red y al enemigo que estaba más pendiente del reloj que cualquier otra cosa.
La desesperación vino en el segundo lapso, la selección no encontraba la llave que le diera el esperado gol y la tribuna sentía que el pasado nos había vuelto a alcanzar. Pero no fue así. De entre las cenizas apareció Miguel Sabah y le devolvió a México la sonrisa que tanto necesitaba.
El de ayer fue un partido que marcará las carreras de jugadores como Efráin Juárez, pero especialmente tendrá consecuencias en Miguel Sabah, un jugador que había tenido pasos oscuros por Chivas y Cruz Azul y que se hizo famoso por sus desafortunadas declaraciones al decir que le daba miedo jugar con el Estadio Azteca lleno. Ayer se hizo justicia y éste mismo jugador, sí, el mismo que había fallado un penal contra Costa Rica, sacó la cara e hizo vibrar a un país entero. Esa imagen posterior al gol, donde corre hacía el final de la cancha y con gesto incrédulo se tira, es el fiel reflejo de la impotencia que lo invadía y de la que se libró ayer en el suelo sagrado del Estadio Azteca.
Y así nos fue. La selección sumó 3 puntos cruciales en su camino a Sudáfrica, pero sobretodo, un país ganó en confianza y volvió a creer en los suyos.
lunes, 10 de agosto de 2009
No hay fecha que no se cumpla
Será mañana cuando México y Estados Unidos se vuelvan a batir en la impecable alfombra verde del majestuoso Estadio Azteca. Para un verdadero fanático, de esos de hueso colorado, el ritual previo a un partido comienza con semanas de anticipación. El primer paso es decidir quienes serán los privilegiados invitados a compartir las emociones durante los 90 minutos vibrantes que se vienen mañana.
Habiendo decidido esto, se debe actuar con rapidez para poder obtener los sagrados boletos en la zona que uno prefiere, para ello, hay que correr al Auditorio Nacional y formarse un ratín bajo el quemante sol de la capirucha. Es difícil precisar el tiempo de espera, porque mientras está uno formado, va imaginando el escenario perfecto para nuestro equipo y vislumbra al Estadio Azteca entonando el Cielito Lindo al minuto 90 después de una exhibición que sacó a la porra gringa desde el 80.
Ya con los boletos en la mano, no queda de otra mas que hacerle ver a todos esos bobos que perdieron el tiempo y no compraron sus boletos, pensando que los podrían adquirir en las taquillas. Muchachos, aprendan, lo único que hay en las taquillas cuando juega la selección es la caca de los caballos que se paran junto a los torniquetes a echar la flojera.
El siguiente paso es preparar el camino para la cita más importante desde la semifinal de la Copa América contra Argentina. Yo por lo pronto ya llamé a todos mis secuaces y la peregrinación empezará en mi humilde morada ( que ni es morada sino blanca) a las 11 de la mañana. De aquí nos iremos en dos troncomóviles hacia el Periférico y haremos una parada obligatoria en alguna taquería del sur para terminar en las ya famosas Gomichelas o en Las Aztecas.
Los últimos pasos hacía él Templo Mayor del fútbol mundial (aunque se quejen los ingleses y brasileños), los daremos a las 2 de la tarde, para estar instalados en nuestra porción de cemento diez minutos después.
Lo que viene después ya es tradición: te presentas con el cartero pa que el wuey te traiga la primera chela doble, eso si, lo primero que hace es avisarte que al minuto 15 del segundo tiempo se acaba la vendimia. Después, se viene el himno de la FIFA que ya hasta me empieza a gustar y el primer climax se alcanza en el Himno de México. Es un momento difícil de explicar, se necesita vivirlo para sentirlo.
El último ingrediente de la tarde, ya no lo ponemos los aficionados, ese ya le toca a los jugadores y son los goles.
Y de pronto, en un tris, el partido se acabó, las gargantas siguen vivas en las rampas del coloso y la fiesta continúa hasta el siguiente partido.
Ya es tiempo TRI, regrésanos la alegría que nos fue robada.
miércoles, 5 de agosto de 2009
Novia 2
Volvemos a la esencia de este blog, el cual no tiene como finalidad atraer lectores ni similares, simplemente es para que el año que entra que lea la bola ( o bolota) de tonterías que escribí, me ría un rato y recuerde con alegría esos momentos . Ya es mucha faramalla y ningún chisme bueno, verdad? Pues ahí les va la historia chiquillos y chiquillas y wannabe chiquillas o chiquillos, osea gays ( que los hay y muchos eh. Casi casi son como las hormigas : por cada ser humano hay un millón!)
Mi segunda novia se llamó y digo se llamó porque sigue viva, pero ya no es mi novia, cómo se llamaba? Jajaja es bromis! Jessica! Jessica Mier Bastón, para ser exactos.
Para hacerle justicia a Jessica, tengo que reconocer que es la novia más bonita que he tenido y por varias millas náuticas. Mientras fuimos novios, yo era la envidia de todos los hombres y por eso me odiaban gran parte de ellos. Pero pues ni modo, qué le vamos a hacer si llegaron tarde a la cola?
Cuando Jessica y yo nos conocimos, aun tenía yo novia. Este hecho no lo vi como ningún inconveniente y preferí cortar con la primera para ver qué pasaría con Jessica. Recuerdo perfectamente el día que cambiamos teléfonos y no me refiero a que le llevé mi inalámbrico Panasonic y ella me dio el suyo. Ese día marcó la relación por completo: seríamos novios por teléfono. Y no sólo nos marcó a los dos, también al pobre Cachuchas y a todos los que vivían en su casa y en la mía porque la línea no podía usarse en ningún momento. Parecía que le habían puesto Kola Loka a los aparatejos y se habían quedado por siempre en nuestras orejas. Hablábamos por teléfono ( sin interrupción alguna) desde que terminaba el Top 10 de MTV a las 4 y hasta las 10 de la noche y si era Martes de Otro Rollo hasta que Adal desaparecía de la pantalla. Bueno, hasta teníamos una estrategia para ir al baño sin tener que colgar y no, no metíamos el teléfono, no soy tan marrano. Cuando queríamos ir a hacer pipí nos poníamos de acuerdo e íbamos al mismo tiempo y después seguíamos hablando.
Y así nos la pasamos durante más de 4 meses. En aquel entonces ella vivía en la calle de Francisco Pimentel y mi mejor amigo a dos cuadras de ella, entonces, íbamos a visitarla y él se encargaba de entretener a Pamela (la hermana de Jessica) mientras ella y yo platicábamos; y no cerdos, ni lo piensen, sólo platicábamos! El problema radicó en que el méndigo Picapiedra, osea Pablo mi amigo, empezó a sentir algo por Jessica y cada día me costaba más trabajo que no lo evidenciara.
Uno de los lazos fortuitos que más nos unía a Jessica y a mi es que los dos habíamos nacido en Monterrey y no sólo eso, también en el mismo hospital y con 3 días de diferencia. Lo que significa que éramos brothers de cunero e increíblemente nos habríamos de encontrar en otra ciudad y 13 años después. Pero igual había un enorme detalle que nos separaba de manera estrepitosa y que hacía constatar que la niña estaba lejos de alcanzar la perfección: le va al América!
Y esa fue la historia con Jessica, el final no lo recuerdo y pa qué inventar? Bueno, muchachas y muchachos ( y engendros del mal), me voy porque la tía Nora ya me gritó para que me baje a comer, lo cual significa: adiós aire acondicionado, hola a la harta calor!
El TRI de mi heart !
Sin exagerar, éste ha sido el evento deportivo más importante desde que México le metió tres goles en el Mundial pasado a Irán para inaugurar su participación en ese certamen que a la postre nos dejaría más que ardidos al caer con ese gol de Maximiliano Rodríguez y aquella pierna suya con la que sólo se sube al bus. Pero regresando al juego contra los gringos de la semana pasada, que es lo que nos tiene más radiantes que un tulipán en plena primavera holandesa, ver a los mexicanos irradiar felicidad en el campo de juego hizo que se olvidaran de toda la presión que los medios de comunicación les habían impuesto en las últimas semanas. Este TRI me recuerda a la selección sub 17 que decidió darle un baile a Brasil y convertirse en el mejor equipo del planeta. Y no es coincidencia la semejanza desarrollada entre un equipo y otro: los cuatro jugadores que brillaron con luz propia durante la Copa Oro, juntos suman menos de noventa años, lo que se traduce en un promedio de más o menos 22 años y medio. Ochoa, Juárez, Dos Santos y Vela, demostraron que pronto se convertirán en la base del TRI de mi corazón y eso hay que festejarlo porque si los cálculos no fallan, llegarán al siguiente Mundial ( que sabrá Dios dónde será) con el cartel de estrellas y así se mantendrán al menos por los próximos 3 torneos. De la actual camada sólo Márquez (con lo mal que me cae) y Torrado, han podido mantener el nivel durante 8 años. La generación de oro son ya 4 y más los que se sumen en el inter. A la mente se me vienen Jonathan Dos Santos, el regreso de Villaluz con Meza y el Chicharito Hernández.
Mi TRI es grande, de verdad lo es. Cuando casi nadie da un peso por ellos, reviven de entre las cenizas y demuestran que lo único que le sobra a este país es personalidad, ahora sólo hay que mantenerla a flote y que no sean simples destellos en los momentos críticos. A este equipo hay que exigirle ser el mejor del mundo, lo puede ser, pero depende de todos los que estamos detrás del proyecto. Todos debemos subirnos al barco y apoyar en las buenas y en las malas, que es donde salen a relucir los verdaderos aficionados. Hay que creer en los nuestros, ahí está la clave para crecer y no sólo en el fútbol. Y es que si nosotros no confiamos en nuestro producto, nadie más lo va a hacer.
Por lo pronto, no nos queda más que celebrar que regresamos a nuestra realidad: México seguirá siendo mejor que Estados Unidos, siempre y cuando lo creamos. Disfrutemos los días de espera al 12 de agosto, ese día en que México dará el segundo golpe y se trepará al tren de la victoria hasta el Mundial.
Estamos juntos, vamos México por la Copa del Mundo!!!
